#vendimiasinfracking

El modelo capitalista-extractivista, que impone el fracking, no es sustentable, ni económicamente viable. En la práctica “produce” dependencia, atropellos y contaminación en las provincias y países que actúa. Invade las propiedades comunitarias de campesinos y originarios, como es el caso de Neuquén y Mendoza; ya que incumple las leyes en el sentido de la Consulta previa, libre e informada, con el consentimiento o no de esas comunidades. Y, finalmente, deja un producto residual contaminante, de características irreversibles para el planeta.

Tenemos la ineludible tarea de repensar la sociedad en que vivimos. Más solidaria, más igualitaria, más tolerante y respetuosa entre las personas y con la naturaleza. Tarea mayor aún que la que gritamos por estas horas: no al fracking!